Concepto


La parasitología es la rama de la biología, que se ocupa del fenómeno del parasitismo. Estudia, los organismos vivos parásitos, como son los protozoos, helmintos y artrópodos, y las parasitosis o enfermedades causadas en el hombre, animales y plantas por los parásitos.
Convencionalmente, se ocupa sólo de los parásitos eucariotas como son los protozoos, helmintos( cestodos, nemátodos y trematodos) y artropodos; el resto de los organismos parásitos (virus, procariotas y hongos )tradicionalmente se consideran una materia propia de la microbiología.
Una enfermedad parasitaria o parasitosis es una enfermedad infecciosa causada por protozoos, vermes (cestodos, nematodos, trematodos) o artropodos.

A diferencia de numerosas infecciones bacterianas y víricas, las parasitosis son, con frecuencia, crónicas, y se prolongan a lo largo de meses a años. Las exposiciones repetidas conducen a la acumulación de una carga cada vez mayor de parásitos. Cuando la infección por un microorganismo concreto se asocia a una potente respuesta inmunitaria, de forma indudable, existe una considerable contribución inmunopatológica en las manifestaciones de la enfermedad atribuidas a la infección.
Los parásitos son, casi siempre, exógenos al anfitrión humano y, por este motivo, deben entrar en el interior del organismo mediante ingestión o penetración directa a través de las barreras anatómicas..
EXPOSICIÓN Y ENTRADA

Aunque numerosas enfermedades infecciosas se encuentran provocadas por organismos endógenos que forman parte de la flora normal del anfitrión humano, este no es el caso en la mayoría de las enfermedades causadas por parásitos como los tipo protozoos y los helmintos. Estos organismos se adquieren casi siempre a partir de una fuente exógena y, de este modo, han desarrollado numerosos métodos para penetrar
en el organismo del anfitrión.
Las vías más frecuentes de entrada son la ingestión por vía oral o la penetración directaa través de la piel u otras superficies .
La transmisión de las enfermedades parasitarias se encuentra frecuentemente facilitada por la contaminación del entorno con desechos animales y humanos. Este aspecto es ampliamente aplicable a los trastornos que se transmiten mediante la vía feco-oral, aunque también es aplicable a las infecciones por helmintos, como la uncinariosis y la estrongiloidiosis, las cuales dependen de la penetración de la piel por las larvas.
Numerosas enfermedades parasitarias se adquieren mediante la picadura de artrópodos vectores. La transmisión de la enfermedad por esta vía es extraordinariamente eficaz, como pone de manifiesto la amplia distribución de enfermedades como la malaria, la tripanosomiosis y la filariosis.
Los factores adicionales que determinan el resultado de la interacción entre el organismo anfitrión y el parásito son la vía de exposición y el tamaño del inoculo. La mayoría de los parásitos humanos presentan un abanico limitado de órganos o tejidos en los que pueden replicarse o sobrevivir. Por ejemplo, el simple contacto cutáneo con la mayoría de protozoos intestinales no provoca enfermedad; así, estos organismos deben ser ingeridos para que se inicie el proceso. Además, es necesaria una cantidad mínima de organismos para establecer la infección.
Aunque ciertas enfermedades parasitarias pueden adquirirse mediante la ingestión o la inoculación de un pequeño número de organismos, normalmente se precisa un inoculo de mayor tamaño. Mientras que un sujeto puede contraer la malaria mediante una simple picadura de un mosquito hembra infectado, normalmente se precisan inóculos mayores para producir enfermedades como la amebiosis en el ser humano.
La prevención de la trasmisión o contagio se basa en las siguientes medidas:
  • Control del reservorio y fuentes de infección
  • Saneamiento del medio ambiente
  • Higiene personal y de la vivienda
  • Control higiénico alimentario
  • Control de artrópodos vectores
  • Quimioprofilaxis (desparasitación)
ADHESION Y REPLICACIÓN
La mayoría de infecciones se inician mediante la unión del microorganismo a los tejidos anfitriones seguidas de la replicación para establecer la colonización. El ciclo vital de un parásito se basa en los tropismos tisulares y de especie, lo que determina los tejidos u órganos del organismo anfitrión en los que el parásito puede sobrevivir. La unión del parásito a las células o tejidos del anfitrión puede ser relativamente inespecífica, puede estar mediada por estructuras mecánicas o por partes de la boca con la que pica o muerde, o bien puede darse a través de la interacción de estructuras de la superficie del parásito conocidas como adhesinas y los receptores glucoproteicos o glucolípidos presentes en algunos tipos celulares, aunque no en otros. Entre las estructuras de superficie específicas que facilitan la adhesión del parásito figuran ciertas glucoproteínas de superficie, como las glucoforinas A y B, los receptores del complemento, los componentes adsorbidos de la cascada del complemento, la fibronectina y los conjugados de N-acetilglucosamina.

Clasificación de los parásitos


Para el estudio de los parásitos los clasificamos en:
  • Protozoos
  • Metazoos
    • Helmintos
      • Platelmintos
        • Tremátodos
        • Céstodos
      • Nemátodos
    • Artrópodos

Atendiendo al lugar ocupado en el cuerpo del hospedador los clasificamos en:
  • Ectoparásitos:viven en contacto con el exterior de su hospedador, fenómeno conocido por infestación. (Por ejemplo la pulga).
  • Endoparásitos:viven en el interior del cuerpo de su hospedador, fenómeno conocido por infección. (Por ejemplo la tenia).
  • Mesoparásitos: Poseen una parte de su cuerpo en el exterior y otra anclada en los tejidos del hospedador.

Según un punto de vista temporal distinguimos:
  • Parásitos ocasionales
  • Parásitos obligados
    • Permanentes
    • Intermitentes

Según el huesped se clasifican en:
  • Monoxenos:parásito que cumple su ciclo evolutivo en un único huésped.
  • Heteroxenos: parásitos que tienen distinitas formas evolutivas, que se desarrollan en hospedadores de especies diferentes.

Enfermedades parasitarias más relevantes


  • Protozoos
    • Entamoeba hystolítica:es el agente etiológico de la disentería amebiana. Forma parte del grupo de las amebas. Se presenta tanto en forma vegetativa (trofozoito) como en forma quística. La Transmisión es por vía fecal-oral a través de la ingestión de los quistes. Su clínica puede variar desde diarreas leves, hasta cuadros más graves de fuerte dolor abdominal y heces sanguinolientas. Produce lesiones necróticas en el colon y en osasiones se producen manifestaciones sistémicas que se observan por la presencia de abscesos hepáticos.

    • Giardia lamblia:Forma parte del grupo de los flagelados. Se transmite por via fecal-oral por la ingesta de aguas contaminadas. Su clínica puede ir desde infecciones asintomáticas hasta irritación de la mucosa intestinal dando lugar a un síndrome de mala absorción.

    • Tripanosoma brucei:Es un flagelado. Es el agente etiológico de la "enfermedad del sueño" o Tripanosomiasis Africana, transmitida por la mosca tsé-tsé. Se manifiesta por confusión, alteraciones de los sentidos y del ciclo del sueño y fiebre.

    • Tripanosoma cruzi:También forma parte del grupo de los flagelados. Es el agente etiológico de la "enfermedad de Chagas" o Tripanosomiasis Americana. Se transmite por chinches. Comienza con un nódulo cutáneo local llamado chagoma, se continua con síntomas como fiebre, anorexia y hepatoesplenomegalia y suele terminar como una miocarditis.

    • Leishmania:Flagelado. Produce Leishmaniasis, que se manifiesta por un cuadro clínico que va desde úlceras cutáneas que cicatrizan espontáneamente, hasta formas fatales en las cuales se presenta inflamación severa del hígado y del bazo.

    • Plasmodium:Es un esporozoo. Es el agente etiológico de la Malaria o Paludismo. Se transmite por el mosquito Anopheles hembra. Sus síntomas son muy variados, empezando con fiebre, escalofríos, sudoración y dolor de cabeza. Además se puede presentar náuseas, vómitos, tos, heces con sangre, dolores musculares, ictericia, defectos de la coagulación sanguínea, shock, insuficiencia renal o hepática, trastornos del sistema nervioso central y coma. La fiebre y los escalofríos son síntomas cíclicos, repitiéndose cada dos o tres días.

    • Toxoplasma gondii: Pertenece al grupo de los esporozoos. Se transmite a través de heces de gato infectadas con quistes de toxoplasma. Produce toxoplasmosis, una enfermedad poco importante en personas inmunocompetentes, pero que en personas con inmunodeficiencias o en embarazadas, puede producir síntomas clínicos.
  • Metazoos
    • Helmintos
      • Platelmintos
        • Tremátodos:
          • Fasciola hepática: Se caracteriza por tener un ciclo biológico en dos hospedadores, un molusco y un mamífero. Produce fascioliasis. La fasciola invade los conductos biliares, que se dilatan y esclerosan. La sintomatología que produce es de tipo digestivo, como dispepsia de tipo biliar con anorexia, náuseas, vómitos, diarrea y cólicos biliares. Suelen presentar tambien ictericia transitoria, hepatomegalia y fiebre.
        • Céstodos
          • Taenia solium:El huesped intermedio es el cerdo. En el hombre se manifiesta por malestar general y pérdida de peso.
          • Taenia saginata:El hospedador intermedio es el ganado vacuno. La diferencia con la Taenia solium, es que la saginata, no desarrolla fase larvaria en el hombre.
          • Echinococcus granulosus:La forma adulta se desarrolla en el interior del perro. El hombre se infecta a partir de las heces que contienen los huevos. Tras la ingestión se produce una migración de los huevos a diferentes órganos, principalmente hígado y pulmones donde se desarrolla el Quiste Hidatídico. Las alteraciones producidas por el quiste pueden ser mecánicas, por su gran tamaño, o tóxicas, por la ruptura del quiste.
      • Nemátodos
        • Ascaris lumbricoides:El contagio se produce por la ingestión de huevos, que se eliminan con las heces, y la posterior liberación de las larvas en el intestino. La fase de migración de la larva en los pulmones ocasiona un proceso inflamatorio con tos, eosinofilia y fiebre. La presencia del parásito adulto en la cavidad intestinal conlleva anemia, palidez, pérdida de peso, síndrome diarreico y malestar general. En caso de haber un gran número de gusanos adultos, se pueden producir oclusiones del intestino. Otras posibles complicaciones con áscaris son las migraciones ectópicas hacia otros órganos.
        • Trichinella spiralis:Es el agente etiológico de la triquinosis. Se transmite por el consumo de carne de cerdo, con larvas enquistadas. Su sintomatología consiste en malestar abdominal, calambres, diarrea, dolor muscular y fiebre.
        • Anisakis:Generalmente, la parasitación se produce por la ingesta de pescado crudo. Horas despues de la ingesta de las larvas del parásito, puede aparecer dolor abdominal, náuseas y vómitos. Si las larvas pasan al intestino, puede producirse una respuesta granulomatosa eosinofílica. Esta reacción causa síntomas similares a los de la enfermedad de Crohn.
        • Filaria: Se transmite por la picadura de mosquitos que contienen filarias en su interior. Producen filariasis que se manifiesta sintomatológicamente por elefantiasis, un engrosamiento de la piel y tejidos subyacentes causada cuando el parásito obstaculiza el sistema linfático.

DIAGNÓTICO DE LAS PARASITOSIS
El diagnóstico de las parasitosis puede ser muy difícil, principalmente en un marco no endémico. Las manifestaciones clínicas de las parasitosis rara vez son lo suficientemente específicas para que el médico considere la posibilidad de estos procesos y las pruebas habituales de laboratorio pocas veces resultan de utilidad. Aunque la eosinofllia periférica se encuentra ampliamente reconocida como un indicador útil de parasitosis, este fenómeno es únicamente característico de la infección por helmintos e, incluso en estos casos, con frecuencia está ausente. Por estos motivos, el médico debe mantener un elevado índice de sospecha y debe basarse en unos antecedentes detallados de viajes, ingestión de alimentos, transfusiones y características socioeconómicas para sospechar la posibilidad de una parasitosis.
El diagnóstico adecuado requiere que:
1) El médico considere la posibilidadde la parasitosis
2) Se obtengan las muestras apropiadas y se trasladen al laboratorio dentro del tiempo adecuado.
3) El laboratorio realice, de forma competente, los procedimientos apropiados para la recuperación e identificación del agente etiológico
4) Los resultados de las pruebas de laboratorio se comuniquen de forma eficaz al médico
5) Los resultados sean interpretados de forma correcta por el médico y aplicados para el tratamiento adecuado del paciente.
Además, para la mayoría de enfermedades parasitarias, la selección de la prueba adecuada y su interpretación se basan en la comprensión del ciclo vital del parásito, así como de la patogenia del proceso de la enfermedad en el ser humano.
Se han descrito numerosos métodos de laboratorio para el diagnóstico de las parasitosis como son:
-Examen macroscópico
-Examen microscópico
-En fresco
-Tinciones permanentes
-Concentrados de heces
-Examen serológico
-Respuesta de anticuerpos
-Detección de antígenos
-Hibridación de ácidos nucleicos
-Sondas y técnicas de amplificación
-Detección
-Identificación
-Cultivo
-Inoculación a animales
-Xenodiagnóstico
Aunque el elemento clave de la microbiología clínica diagnóstica corresponde al aislamiento del agente patógeno etiológico en el cultivo, el diagnóstico de las parasitosis se elabora casi exclusivamente a partir de la demostración morfológica (normalmente microscópica) de la presencia de los parásitos en el material clínico.
Ocasionalmente, la detección de una respuesta humoral específica (diagnóstico serológico) ayuda a establecer el diagnóstico. La detección de los antígenos del parásito en suero, orina o heces proporciona actualmente un rápido y sensible medio de diagnóstico de la infección por ciertos organismos. De la misma forma, los nuevos análisis basados en sondas de ácidos nucleicos, pueden ser unos excelentes medios para detectar e identificar parásitos en muestras biológicas como la sangre, las heces, la orina, el esputo y las biopsias tisulares obtenidas a partir de pacientes infectados. En general, es más conveniente para el laboratorio ofrecer un número limitado de pruebas efectuadas de forma competente que ofrecer una amplia variedad de pruebas infrecuentes y mal realizadas.
Los protozoos y los helmintos pueden colonizar o infectar el tubo digestivo y el aparato urogenital del ser humano. Los más frecuentes de estos parásitos son las amebas, los flagelados y los nematodos. Sin embargo, también puede observarse la infección por tremátodos, cestodos o parásitos ciliados, coccidios o microsporidios.
En las infecciones intestinales y urogenitales, ei mero examen en fresco o la tinción de frotis resultan, con frecuencia, inadecuadas. La recogida repetida de muestras y la repetición de pruebas son, a menudo, necesarias para optimizar la detección de los organismos que son diseminados de manera intermitente o en número fluctuante.
La concentración de las muestras mediante técnicas de sedimentación o flotación
puede ser necesaria para detectar cifras reducidas de huevos (gusanos) o quistes (protozoos) en las muestras fecales.Así lleva a cabo mediante una deteccion directa en las heces del paciente:
Generalmente se necesitan 3 muestras recogidas con intervalos de entre 2-3 días, para que en alguna de ellas aparezcan los trofozoitos o los quistes del parásito. A la muestra se le realiza un exámen macroscópico en el cual observaremos a los parasitos enteros. Tambien se realiza un exámen microscópico en el cual se buscan trofozoitos, quistes y huevos. Para este exámen microscópico se suele utilizar como colorante, lugol, que tiñe las estructuras de un color amarillo o marrón.
Si el microorganismo es escaso en la muestra se pueden llevar a cabo técnicas de concentración, entre las que se encuentran:
  • Concentración por flotación.
  • Concentración por sedimentación.
Existen también técnicas especiales dentro de las cuales, la más importante es:
  • Prueba de Graham: Se utiliza una cinta de celofán que se sujeta con un depresor y se pasa por la zona perianal. Colocamos la cinta sobre un porta y examinamos en busca de huevos.

Tambien puede realizarse una detección directa en muestras distintas a heces:
  • Sangre:realizando un frotis en el caso de paludismo y tripanosoma
  • Esputo:para Áscaris y amebas.
  • Exudado vaginal:para detectar Trichomonas vaginalis
  • Biopsias hepáticas, nódulos linfáticos y LCR
  • Pruebas serológicas y detección de Ag y técnicas de PCR


Parásitos de la cavidad oral


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Entamoeba gingivalis: Es un protozoo, conocido por ser la primera ameba descrita en el ser humano. Solamente se conoce su etapa de trofozoito y se ignora si tiene cualidades para enquistarse.
Se encuentra en la boca, entre las bolsas gingivales y cerca de la base de los dientes, desarrollándose en los tejidos de las encías alrededor de los dientes, pudiendo llegar a invadir las amígdalas. No es considerado como un órganismo patógeno, ya que más bien vive como comensal, alimentándose de las células en descamación del borde de las encías. La Entamoeba gingivalis se encuentra en el 95% de personas con gingivitis o periodontitis y en el 50% de las personas con encías sanas. La transmisión del parásito se efectúa por contacto directo de la saliva de un individuo infectado con la de otro sano.
El tamaño de los trofozoitos es generalmente de 5 a 35 micras de diámetro. Para su locomoción utiliza pseudópodos largos, delgados y digitiformes. En su endoplasma se encuentran vacuolas y celulas epiteliales semidigeridas. En ocasiones se encuentran tambien bacterias, y muy rara vez, eritrocitos, distinguiendose así de la E. hystolítica. Tiene cariosoma central y pequeño, guardando mucha similitud con Entamoeba Histolytica.

Trichomonas tenax: Es un protozoo flagelado, que vive exclusivamente en la cavidad bucal de los seres humanos, entre los dientes, las encías, la lengua y la saliva. Los trofozoitos, no presentan estado de quiste. La vía de transmisión es directa, por contacto con saliva de un iexternal image trichomonad_diagram.gifndividuo infectado. Es considerado como un parásito apatógeno, ya que no produce ningún síntoma aparente y desaparece fácilmente de la boca si se mantiene una correcta higiene bucal. Sin embargo, son numerosos los estudios que revelan que T. tenax se ha aislado en muestras de placa dental subgingival de pacientes con problemas periodontales (principalmente Gingivitis y Periodontitis Marginal Crónica). Existen además, evidencias de que T. tenax, juega un papel en procesos infecciosos fuera de los límites de la cavidad bucal, como es el caso de la trichomoniasis pulmonar. Su tamaño suele ser inferior a 15 micras y tiene una morfología piriforme. Tiene 5 flagelos, todos anteriores excepto uno, que está asociado a la superficie celular formando una membrana ondulante. Se alimenta por fagocitosis y pinocitosis, de restos de alimento, y bacterias de la cavidad oral. No tiene reproducción sexual, se reproduce por división binaria longitudinal. Poseen un aparato de Golgi denominado cuerpo parabasal y carecen de mitocondrias.